viernes, 14 de octubre de 2011

Aun estas aquí por Ana Gomez



Elevo mi mirada al cielo, la luz ilumina mis ojos. Mi pupila dilatada es señal de que aun estoy viva; aunque en el fondo me siento muerta.
He deseado terminar de escribir la historia, cerrar este capitulo para siempre, pero eso significaría borrar mi memoria y ¿Qué seria de una alma sin memoria? es semejante a despojar un perfume de su esencia, de su aroma. 
¿Qué consuelo puedo encontrar? Cuando no hay en este plano un diccionario que me explique la nostalgia que llevo dentro.
Lloro y gimo en silencio, porque soltar una sola lagrima seria el colmo de mi derrota.
He caído y estoy herida pero, ¡¿Qué digo?!
Dios, aun estas aquí.