lunes, 3 de enero de 2011

Una taza de chocolate caliente.



Una taza de chocolate caliente sirve para apartar de mi cuerpo la fría sombra de la muerte.
Agudo olor a flores frescas.
Un campo de batalla marca con delicadeza el rastro de las lágrimas.
Dejo fluir el aroma de los muertos.
Danzan a través de las sombras, a través de la mirada de una doña.
Con suerte podrás encontrar sinceridad en los labios del pesar.
Siento el aliento descansar.
Un sueño que es dueño de lo ajeno.
Que no deja de robar y de probar lo dejado.
Fatiga al cerrar los parpados pesados, cansado de hacerlo a un lado.
Una taza de chocolate caliente para tu cuerpo dañado.
Quien no hace daño padece de lo malo.
Perderá lo más valioso, quizás lo más amado.