viernes, 12 de noviembre de 2010

Hasta que la muerte nos separe...



Voltee mi rostro, debía verlo por mi misma, jalaron de mi mano con una fuerza que me hizo caer de rodillas, subí mi mirada era el... sus ojos tan oscuros y intensos era el sin duda alguna, me miraba con un brillo asesino, en su mano derecha descansaba un cuchillo ensangrentado no había lugar al que huir, ni alguna posibilidad de ser salvada. Se oía el quemar del fuego en la chimenea, abría mis ojos mientras apreciaba una hermosa vista, había un olor a rancio pero yo solo veía el mar en la única ventana de la habitación, no sentía mis manos ni mis piernas, quise mover las pero no podía el pánico se apodero de mi, todo el paisaje había cambiado mis ojos se dirigían a todos lados, sangre por todas partes, el olor a putrefacción me ahogaba, me maree quería vomitar pero tenia la boca amordazada, lloraba, lloraba con desesperación; la puerta se abría con un crujido desagradable, unas botas estaban arrastrando un cuerpo, era una chica morena de cabello negro posiblemente latina, tenia las manos y los pies atados con cuerdas, yo también debía de estar de la misma forma, quise hacerme la dormida solo para retardar lo inevitable quizá si la chica despertaba podríamos escapar, hubo un sonido sordo como los que hace un hacha al golpear madera que hizo que saltara de mi lugar, abrí los ojos con miedo y vi la peor escena de mi vida, la chica fue decapitada no tuve oportunidad de gritar cuando el me dirigió una mirada divertida como si todo fuera una broma, tomo el cuerpo de la chica y la puso a mi lado, me separe solo un poco del cuerpo y mire hacia otro lado, se acerco lentamente a mi, yo no quería mirarlo pero quito la mordaza de mi boca y en un susurro desagradable dijo.-Hasta que la muerte nos separe-. sus palabras abrieron un hueco en mi pecho, todo estaba acabado...