miércoles, 8 de enero de 2014

34 por Rabindranath T. Tagore

Déjame sólo aquel poco de mí con que pueda llamarte mi todo. Déjame sólo aquel poco de mi voluntad con que pueda sentirte en todo lugar, llegar a ti en cada cosa y ofrecerte mi amor a cada segundo. Déjame sólo aquel poco de mis cadenas que me sujeten a tu voluntad para que en mi vida pueda llevar a cabo tus deseos: y que es la cadena de tu amor.