lunes, 27 de diciembre de 2010

Para Él.

Tantos esfuerzos, tantos problemas, ¿para qué?… ahora sonrío al mundo; no hay para mi, día nublado, solo gozo y paz es lo que esta alma puede encontrar.
Mi felicidad, se la debo a Él; y mil gracias le brinda mi vos, mi mente y mi corazón, el que es exaltado me ha llamado para servirle y con mi canto solo puedo alabar para darle honra.
A la hora de levantar mis manos mi alma se goza, el espíritu santo me consume y de repente de la nada comienzo a danzar.
Mil veces Santo eres y eternamente Alabado serás.