lunes, 10 de noviembre de 2014

Sirena por Mario Benedetti

Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche 

te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra 

del infinito mar viene tu asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo 

tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.